Gorxas

Opiniones y comentarios

SENTIMIENTO DE MUJER

Posted by migarpo on 5 Enero 2011

Las circunstancias afectivas de nuestra vida, mejor dicho de mi vida, me ha avocado a un cambio de los roles familiares teniendo que asumir de una forma total nuevas tareas que hasta ahora no había realizado nunca o casi nunca.

Es ahora cuando realmente voy sintiendo lo que es una casa en relación con las tareas cotidianas de su custodia. Siempre, desde siempre, ha habido unos papeles que han sido adjudicados a unos u otros miembros de la familia y que siempre fueros asumidos por todos, las más de la veces con rechazo, pero asumidos.

¿Y qué decir de la rutina domestica?

Realmente si es una verdadera rutina, monótona y quizás poca gratificante. Lo de poco gratificante depende como te lo montes, ya que la superación diaria de las tareas puede dar un punto de aliciente que gratifique con el trabajo bien hecho. Monótona, también, ya que se realizan las mismas tareas casi siempre, dependiendo de la cadencia de cada cosa, pero casi nunca hay ninguna novedad que evite  la monotonía.

De cualquier forma, todos los trabajos, en su inmensa mayoría, suelen ser rutinarios, monótonos y las mas de las veces poco gratificantes.

En mi caso, después de cuarenta y tantos años de trabajo fuera de la casa, analizándolo, en cada puesto ocupado, tenía la misma sensación de monotonía y rutina, ya que siempre, a unas horas precisas, haces siempre lo mismo.

Supongo que hay dos grandes diferencias. Una de ellas es el realizarlas fuera del hogar, con lo que hay que salir, arreglarse y demás zarandajas que esto conlleva. Y la otra es el contacto con otras gentes que no son los caretos que ves día a día en tu propio domicilio.

Así a todo, no creo que exista un trabajo que no lleve a la monotonía y a la rutina. Quizás si se es investigador o inventor, como siempre se van buscando cosas nuevas evita las repeticiones.

Todos en cualquier medida hacemos rutina de nuestra vida diaria, lo que hay que tener es una especie de actitud positiva sobre las tareas, dándole una creatividad nueva en cada momento, dándole también un intento de perfección que es lo realmente gratificante.

Si uno plancha ropa o cocina tiene que tratar de llegar a que la arruga que se resiste o el sabor no alcanzado llegue en algún momento a ser superado. Y es esto con lo que se llega a evitar los sinsabores de la labor diaria.

Hace unos días, comentando el tema con otro, me decía que la diferencia está en que el hombre en esas tareas tecnifica su trabajo. En cierto modo le doy la razón ya que como casi todo es nuevo en su realización, antes de realizarlas, se piensa y se razonan los pros y contras del trabajo y se realiza una especie de planing, que las mas de las veces hay que revisar pues surgen imprevistos por desconocimiento de la materia. Pero a la segunda o tercera vez se consigue hacerlo con la rapidez y eficacia deseada.

Creo que esto no suele hacerlo el género femenino. Razones, en mi humilde opinión, es que el llamado rol o papel de la mujer, desde siempre, estaba pegado a sus genes. Unas veces por su fragilidad y otras por imitación de sus madres o abuelas. En pocas palabras, habían nacido ya con ciertos recursos morfológicos que le inducían a estas labores propias de su sexo. En tiempos no muy lejanos, en el documento de identificación que todos tenemos, había un apartado para la profesión, y en las mujeres que no trabajaban fuera del hogar, se consignaba “Sus labores”, que indicaba su dedicación exclusiva a planchar, cocinar, limpiar, lavar, decorar, educar, ordenar, recoger y demás oficios siempre realizados dentro de su casa que a veces no era su hogar. Si ahora se siguiera con esa norma administrativa en el citado documento, yo tendría que ponerme ese término.

Siempre he valorado, al menos eso es lo que creo, todas las tareas que se realizaban en una casa normal y que yo casi nunca hice. Me parecía un trabajo imprescindible para el buen funcionamiento del grupo y que no estaba todo lo bien considerado que debería de estar, tanto por los otros miembros del grupo como por la sociedad en su conjunto. Todos sabemos que el baremo de apreciación de los trabajos está muy directamente ligado al salario que se percibe por el. En este caso, la persona que durante toda su vida ha dedicado su tiempo y esfuerzo, no percibe ninguna compensación económica por lo que su valoración es cero. Como mucho, a veces, es compensada con comprensión y cariño. Otras veces pasa como un fantasma que nadie ve.

Creemos que los calcetines, los calzoncillos, las camisas, etc., nacen espontáneamente  en los cajones. Que los cubiertos, platos y demás siempre estaban y están en su sitio por arte de magia y así todo lo de la casa. Que todo tiene vida propia y es autolimpiable.

Romper una lanza por mí en este momento de reconocimiento a estas labores es muy fácil pero quiero entender que debe de ser entendido por todos el hastío que sienten las mujeres que por las razones que sean han sido obligadas a realizar todas estas cuestiones.  

 

One Response to “SENTIMIENTO DE MUJER”

  1.   compostela Says:

    Hay algunos párrafos que como dirían los jóvenes chirrian.

    1º el hombre en las tareas…tecnifica su trabajo y el género femenino no.
    2º En pocas palabras, habian nacido ya con ciertos recursos morfológicos que la inducían a estas labores propias de su sexo.

    Las mujeres no solemos hacer una planificación del trabajo casero porque:
    Tendemos la ropa, mientras cocinamos; al mismo tiempo atendemos al teléfono porque se supone que el resto del personal, está ocupado. Si alguien llama a la puerta, abrimos porque puede ser el fontanero y sólo lo podemos atender nosotras. etc.
    Si tenemos niños por el medio, ¡olvídate de hacer planes! ya se encaargarán ellos de tumbartelos

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